Abrazar la inteligencia artificial, lo híbrido, lo aleatorio: oqko, electrónica y ruido desde Berlín

Por Miguel Ángel Morales / @mickeymetal

Parece que la barrera entre disciplinas artísticas se ha vuelto más difusa en años recientes, pero no nos engañemos, el arte siempre tiene diferentes miradas y formas de hacerse evidente. Es nuestra percepción acerca de la apertura la que ha cambiado, posibilitada en gran medida por las tensiones que da nuestro tiempo flexible, crítico y veloz, lo que ha permitido que artistas que en otro tiempo difícilmente hubieran coincidido lo hagan ahora. Pensemos en una ciudad: Berlín. El epítome de los enclaves utópicos y distópicos en el siglo XX: sobrevivió a la destrucción y se planta de cara al futuro como una sede de vanguardias artísticas fértil y con demasiado futuro en su panorama. Del ya lejano y siempre evocado krautrock a las expresiones más salvajes del tecno y el noise, la capital teutona es ese punto de encuentro de diversas culturas. No es difícil imaginar a cuatro sujetos de distintas nacionalidades encontrarse en alguna de sus vertiginosas calles con la idea de formar un colectivo.

oqko es el nombre del sello formado en 2015 por Lvis Mejía, DEKJ, ástvaldur y smog, el cual tiene su base en Berlín. El proyecto nace de la idea de encontrar una hebra que una a diferentes artistas y disciplinas, y una posibilidad de trascender géneros y formatos en una industria creativa cada vez más atosigada por unas lógicas tendentes a lo comercial. El colectivo se encuentra de visita por México y ofrecerá una presentación en la Fonoteca Nacional el 28 de octubre. A propósito de ello, mantuvimos una breve conversación con sus integrantes a fin de conocer más de su trabajo y motivaciones. 

¿Cómo descubrieron su vocación?

Lvis Mejía: A través de la intrincada necesidad de entender nuestro entorno y filtrando eso a través de la expresión por el bien comunicativo.

ástvaldur: Creo que nunca descubrí. Acabo de empezar a hacer cosas que percibo como interesantes.

smog: Hacer la música siempre estuvo ahí, pero la idea de oqko básicamente se produjo después de conocernos y empezar a conocer el trabajo del otro.

DEKJ: Más que una vocación entendida como algo que es muy personal, asumo más un rol de interacción, reacción y acción, calibración en curso.

¿Qué tanto se involucran con las nuevas tendencias de la música electrónica para construir nuevos sonidos?

smog: La construcción de nuevos sonidos es ante todo una cuestión de estado de ánimo y flujo que luego es alimentada por una cultura musical individual que combina una gran cantidad de influencias diversas, ya sean viejas o nuevas con el fin de desarrollar algo más personal. En este sentido, es difícil para mí para cuantificar exactamente cómo «nuevas tendencias» afectan a la forma en la que construyo nuevos sonidos.


Ha pasado un año desde la creación del colectivo. ¿Cuál es el siguiente paso? 

N – Histéresis, que es una cinta de edición limitada de un par de chicos que prefieren permanecer en el anonimato.

Al fin, el primer LP de astvaldur.

La primera versión de DEKJ en un formato específico.

Una serie de cinco eventos, a partir del próximo 25 de noviembre en el Urban Spree, de Berlín.

La primera exposición del colectivo a mediados de diciembre en Berlín.

La publicación de un trabajo de Javier Álvarez, un compositor mexicano.

Berlín es una de las capitales eternas de la música electrónica. ¿Cuál es la importancia desarrollar un proyecto en esta ciudad? ¿Cuáles son las nuevas expresiones que consideran que serán el futuro de la música electrónica en la región?

astvaldur: De cierta forma Berlín sirve como un mercado para la música y el arte. Se convierte en un lugar donde conocer gente de todo el mundo que, o bien, hace arte o está interesado en él. Así que, de algún modo, se vuelve un catalizador constante de nuevas ideas debido a esta densidad de la escena artística de la ciudad. Desarrollar un proyecto en tal ambiente puede a la vez ser muy duro y gratificante debido al sobreestímulo de la ciudad. oqko no existiría si no fuera por Berlín, tanto en la forma en que me he desarrollado artísticamente, como para establecer conexiones con gente de mentalidad similar.

Para el futuro de la música electrónica creo que encontraremos más procesos híbridos en la creación de música donde las cosas tales como la inteligencia artificial y la aleatoriedad serán más abrazadas en el proceso de creación. Y todo el concepto de lo que la música electrónica es y lo que no es llegará a ser más ambivalente en la medida en como el mundo se mueva en un formato más híbrido de sí mismo.

Hay artistas, pienso en Hiroaki Umeda, que ven la multidisciplinariedad como una posibilidad de ampliar las expresiones artísticas. ¿Qué piensan al respecto?

Lvis Mejía: Cada expansión podría valer una adición pero también implica una sustracción de la esencia de los elementos singulares. El núcleo de esa «expansión» debe indicar y aclarar el por qué detrás de la acción, la razón que respalda el propio medio. Cada disciplina debe ser respetada, en el rango más alto posible, teniendo en cuenta, en el enfoque más personal y sincero, los límites de cada uno con el fin de desarrollar un diálogo, una interrupción o una complementación de los medios implicados.

La mezcla entre lo orgánico y lo digital es hermoso en el trabajo de Lvis Mejía. ¿Podrías decirnos más sobre el álbum que está en camino?

Lvis Mejía: Æon es un álbum escrito para violonchelo y electrónica. La mayoría de las piezas están concebidas para ser muy digestibles debido a su longitud y estructura.

Igual que en los trabajos anteriores, el material se adapta para ser escuchado de principio a fin, como un todo. La presencia del cello suaviza el carácter de las atmósferas y a través de su singularidad y fuerza acústica, que faculta positivamente el rango de división entre lo electrónica y lo acústico (como un elemento que no posee implicación eléctrica).

Æon cuenta la participación de Simon Houghton, mejor conocido como Sneaky, en el cello.

¿Cuál ha sido el álbum reciente que han escuchado más de una vez?

DEKJ: Laura Cannell/David Tudor.

Lvis Mejía: Realmente ya no escucho música.

ástvaldur: Últimamente he estado escuchando mucho a Swans. He sido cautivado por el sonido de la tarola de «Screen Shot», de To Be Kind.

smog: Haunt Me, Haunt Me, Do It Again, de Tim Hecker.

Al ver un video de homenaje a íconos del performance que Kendall Jenner y Gigi Hadid protagonizaron recientemente, se me quedó grabada lo que dijo una de las dos: Creo que esta trivialización de la actividad artística con la cultura del espectáculo al centro, ha llegado a todas las actividades artísticas, incluida la música. ¿Crees que la música electrónica ha cambiado con esta visión propiamente capitalista?

DEKJ: Más allá de trivializar, creo que enciende y exacerba las dinámicas de la cultura como una parte intrínseca del consumo que evidencia muchos vicios, aparte de sus exponentes (las Kardashians en este caso), la mercantilización atiende a una práctica específica y se vuelve parte de la práctica misma. En una forma que desafía lo que se puede tratar como un entretenimiento o no, alude a ese valor occidental de siempre apreciar o juzgar contra sí mismo. Así que en ese sentido, se vuelve algo bastante interesante.

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