Recurrir a la nostalgia: Currents de Tame Impala

Por Leo Lozano

No deja de ser paradójico que el último álbum de Tame Impala, que recibe el nombre de Currents, se antoje todo, menos actual. Y probablemente el ardid es a propósito, porque con el pasado también se puede llegar al presente, o quizá, el título es parte de ese juego del eterno retorno. Puede ser. Porque en lírica y en música, el más reciente material de Tame Impala no es otra cosa que un viaje por melodías que nos hablan de un tiempo que ya fue, pero que también está por venir.

El devenir de la experiencia, se antoja intemporal y con temas como «Let It Happen», que se encarga de abrir el disco, se nos revela tanto lo anterior como la inmediatez; los sucesos que la vida nos trae por sorpresa sin que haya forma de evadirlos.

La psicodelia característica de la banda australiana va de la mano con letras que exponen lo vivencial, así como la naturaleza de la condición humana; anhelante, expectante, volátil. Y aunque no existe un único tono en la composición completa del disco, la sensación final al escucharlo, se ancla en la nostalgia y la melancolía: los teclados y las guitarras de ese sonido ochentero no pueden producir otro sentimiento.

Al no ser un entusiasta de la propuesta de Tame Impala, mi experiencia con Currents tuvo altibajos. Ignoro si este juego con la nostalgia se concibió como la propuesta dura del álbum o si la banda cayó en el exceso, puesto que en relación con mi comentario inicial en torno al eterno retorno, de pronto el disco es eso: un déja vú sin fin.

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Escuchándolo una y otra vez, en verdad me costaba trabajo diferenciar un tema de otro. El tono vocal de Kevin Parker se repite sin variaciones, y en un punto resulta cansado seguirle escuchando.

En mi percepción personal, el tema con mayor fuerza es precisamente «Let it Happen». A partir de ahí, la debacle comienza. Y es mucho decir que un álbum con 15 tracks sólo tenga uno verdaderamente potente. No obstante, la canción no se salva de los vicios del disco entero, es demasiado extensa, y hay un punto en el que ya quieres que termine.

Probablemente mi lectura del disco, y su concepto se estén equivocando y esa es precisamente la intención de la banda. No lo sé. Le otorgo al lector el beneficio de la duda; que se de la oportunidad de darle una oída a Currents, ya verá si coincidimos o no.